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Intermitencias 1

En una ocasión me sugirió la conciencia, el ser, la necesidad, la virtud, el arte, la técnica, de algún modo la contingencia y el azar azaroso, digo me sugirió esperarme, ¿por qué? porque no iba al mismo tiempo que yo. ¡Todos y todas estamos en el mismo barco, ajá! Seamos pues lo mismo todos y todas... pero no. Y erre que erre por lo mismo insistía yo en esperarme, no fuere ser el diablo o un genio que me perdiere de mí, cosa extraña a que suceda, pero pensable y angustiosa, inquietante cuando menos. Y me puse a esperarme, día sí, día también, recordándome unas veces aquí otras allá que acá en el presente no he de perderme de mi ser, de mi técnica, de mi esencia, y que he de abordar mi contingencia como una necesidad verdadera. Digo mi técnica y el "mi" exige explicación. Aún hace dos días he leído un fragmento de una novela de 1934, del autor norteamericano Henry Miller, de Trópico de Cáncer, donde menciona un semáforo, y lo enlacé con un libro de 1992, Fundamentos de sistemas digitales, de Thomas Floid, donde se expone la circuitería necesaria a la fabricación de un regidor de semáforos electrónico, y me pregunté:¿Acaso intervienen extraterrestres en el desarrollo de la técnica? Y me quedé rumiando la cuestión unos minutos largos y tensos. Me quedé esperándome y en el murmullo que sugirió a mi conciencia mi espera se juntaron esperpentos de mi ser conmigo y me molestó la cosa. ... Qué ganas tengo de emborracharme. He ido a unas charlas o conferencias de filosofía y en la ronda de preguntas y debate una chica que se llama María ha metido en arena el problema del hambre en el mundo, en el planeta Tierra. Tienen razón los que dicen que debería llamarse redondeta y no planeta pues es esférico. El hambre en el mundo. Y llama Lola. Sólo me faltaba eso. Ahora estoy atendiéndola por teléfono. Me deshago de Lola pidiéndole dinero, las mujeres que he conocido se asustan si les pides dinero, te dejan como si se escaparan de una enfermedad contagiosa. He pensado que puedo pedirle al tarjeta de crédito a un profesor, si cuela me agencio un par de libros en inglés para estudiar mi futuro. He dejado atrás a mis padres, hacía tiempo que lo veía venir, no son viejos y están del lado auténtico de la vida. O sales a flote por ti mismo o te hundes pero con nosotros no cuentes para nada. Y tanto que no cuento, les he hecho un par de favores a ver si me los amistaba y no ha podido ser, pues que les vaya bien, y santas pascuas. Las ganas de emborracharme se ciernen sobre mi, sé que si me emborracho pasaré una semana de bar en bar y durmiendo catorce horas al día y eso no conviene a mi libro, sobre todo si es un buen libro. Hoy he dedidido que llamo a un amigo, estoy harto de que no me llamen y de no llamar. Uno de esos que conoces desde la infancia y que de hablar tan directamente sabes que te va a poner a caldo nada más llegar, y que lo vas a dejar meneándose con las contestaciones que le vas a dar. No me emborracho, lo dejo para otra ocasión. Salgo de la habitación y me meto en una librería a husmear entre los títulos, me paso un cuarto de hora con el ordenador de la tienda mirando el catálogo mientras hay gente en espera, que esperen. No tengo otra cosa que hacer y se me pasan las ganas de beber entre los libros. Me siento más a gusto conmigo y me vuelvo a la habitación con un libro bajo el brazo. Mi siquiatra se está poniendo idiota con la medicación que me da. Me estoy hartando de él y lo voy a mandar a tomar por culo. Me he dejado el teléfono en casa de Mónica la otra noche que fui a dormir con ella y he tenido que llamar desde casa de unos financieros. Cómo me quema estar con financieros. Es superoir a mi, pero pagan poco, aunque pagan. Y me sale con que la van a despedir. Su padre la va a despedir. Qué capullo creído de mierda. Ella tendrá que encontrar un trabajo y salir adelante, no lo voy a hacer yo por ella, eso está claro. Le he entregado un proyecto manido sobre un Parque Infantil cuando ha sacado el tema, no me ha llevado ni media hora escribirlo y apuntar la viabilidad, es un buen proyecto, pero vivimos entre unas gentes que gestionan como el culo. Si sale bien a ella le dan un trabajo y a mi las gracias. Ella lo necesita y... me he encontrado a Luisa, bueno no exactamente. Un amigo común le ha llevado a su ratonera a Pablo. Luisa siempre ha estado enamorada de los hombres, en sentido amplio. No me extraña que se nos cepille a hondonadas. Y Pablo ha salido a flote con un trabajo de profesor y puede permitírselo. Me quedo en el bar mientras se va con la cartera llena a verse con Luisa. Los feos sólo tenemos un par de boletos para acostarnos con una chica. O te la camelas con palabras o le pagas su cuenta. Y Pablo es feo como yo, y no le importa dejarse unos euros por el camino de vez en cuando. El bar lleno, camarero discreto y todo eso es bastante. Me suelta el rollo de mis poesías, que si eran tal y cual de buenas, yo paso de eso desde hace años pero como a Pablo lo veo una vez al año siempre intenta cogerme por ahí. Y me engancho al principio, pero cuando le veo la ginebra ahueco el ala hacia otro sitio. Me espanta el alcohol. En eso me parezco a ellas aunque se esfuercen en disimularlo para parecer algo diferente de lo que son. Yo siempre fui un poco detective, pero como cualquier buen detecive sabe, no meterse en líos supone el 90 % del trabajo, y vaya si hay trabajo, el mismísimo Sherlock Holmes estaría ocupado intentando salir del lío cotidiano. Por ejemplo, hoy ha venido Jose a casa a las diez, ¿y qué ha dicho? Me ha dicho después de repetir miles de veces que no quiere mujeres en su vida, ni hombres, que va a ligarse a una, y cuando lo dejo llamo a Monica para ver si le va a casa Jose.... en cinco minutos se despega del teléfono, que chao, que adiós, y se oye el pitido del telefonillo del portal en su edificio, desde su piso. Es Jose, que va a intentar tirársela. No llama, eso es que se la está tirando en mis narices, e igual le mete un bofetón cariñoso para que ella no me diga nada de lo sucedido, mañana lo sabré. Jose es un tocacojones de cuidado. Se te mete en el piso como una sabandija y se tira a tu chica en tus narices sin decirte nada, por lo menos que tenga la decencia de decirte que se la va a tirar, y si no te importa, y esas chorradas. Ahí está, escribiendo una canción y diciendo que se puede hacer uno rico montando una discoteca para niños pequeños. La muerte entra bien en cualquier lado. Los chipirones están de muerte, las chicas están de muerte, cuando abordas un tema a fondo lo abordas a muerte, todos los periódicos tienen una sección dedicada a la muerte, y si sales de noche a una discoteca de pueblo arriesgas tu vida, tienes una cita con la muerte, los legionarios son los novios de la muerte. Pero yo no necesito esa palabra ni su contenido para nada, es más sin la muerte creo ver la emergencia de un mundo más humano, más feliz y más hermoso por doquier. A la porra la religión y todos los cultos a los ancestros. Viva la vida fuera la muerte. Acaso un budista me de la razón por eso. El meollo de la cuestión empieza cuando ella me incita a desarrollar un proyecto que se conoce y me usa para recoger mis ideas borboteando de mi cráneo mientras me participa del proyecto que yo improbablemente podré financiar, aun cuando ella con sus padres de apoyo tiene muchas posibilidades de hacerlo. Me inquieto pensando en esa posibilidad y en cómo me está manipulando para acrecentar su caudal de ideas y dejarme en la cuneta como un rastrojo a la primera oportunidad clara, cuando vea que tiene lo que quiere de mi. La idea básica es venderle el proyecto en forma de acciones a unos cuantos bancos siendo más listo que ellos, pero ella aún no lo sabe, pues no se lo he dicho. Los bancos venden las acciones en forma de participaciones en un proyecto rentable reduciendo el margen de beneficios a su favor y tu diriges la compañía y sus filiales llevándote el mismo porcentaje que el banco o un múltiplo pequeño de él. Los empleados se llevan una soldada mínima y asunto resuelto, los beneficios quedan en casa. El viejo truco de las acciones que se multiplican: cambias de personal cada 18 meses y aduces problemas de financiación. Nadie sabe lo suficiente y todos trabajan poco y cobran, que es lo que quieren. ¿Cómo se llamaba la empresa que está montada así y... ? Vidisco. Hoy mismo voy a buscar el carpetazo del banco más próximo y me relajo fumando un pitillo de éxito. No hay como el sabor del éxito, aunque da sus sustos, eso lo sé y no conozco forma de precaverme contra ello aún: el ejemplo de la world wide web es significativo, en 1991 un francés apocado y en estado lastimero, programador de lenguaje C consigue comunicar mediante ordenadores desconociendo las aplicaciones militares que ya cursan desde 1968. Lo despiden de su trabajo y hoy lo recuerdo en una calle de París intentando entablar contacto con viandantes y exponerles la idea de internet para todos, con barba de diez días, aspecto de necesitar una ducha y algo de comida. Yo estaba de excursión con unos amigos y lo comentamos entre dos, aquel hombre tenía la confianza de quien sabe algo bueno y está desorientado, vapuleado y ninguneado. Hasta tengo un libro en mi habitación de un tal Berners - Lee que se atribuye la paternidad de internet en 1995. Cualquiera lo diría tras 37 años de invento, por lo menos. Pero es cierto que desde 1995 los PCs llegan a una capacidad desconocida y sustantiva respecto de la informática anterior. En USA llevan 20 años de ventaja respecto de esta zona, también llevan ventaja en esa área en otros países, bueno y qué, ahí estamos. Cuatro mil millones de las antigüas pesetas es un nada en los presupuestos del Estado. Eso es lo que cuesta financiar un proyecto medianamente ambicioso en cualquier ámbito de conocimientos. Es barato, claro que no es filmar un documental de tiburones, es algo con fines serios además de la diversión de pasar el rato o estar a la sopa boba de manejar una máquina y escribir unos resultados en una revista de revisiones. Y de revistas: en 1965 se escribía en las revistas acreditadas de química acerca de la telomerasa y la telomerización de células vivas para alargar su vida por un lado y por otro garantizar la supervivencia del organismo completo a las inclemencias del tiempo y la edad. Pasan a la televisión esos resultados en los años noventa del siglo XX y se nos comunica la secuenciación del genoma humano en 2001. Parece de risa eso cuando en 1965 se trataba de la telomerización sin ambages. En 1987 en clase de química unos compañeros hablábamos de juntar átomos como piezas de un juego de construcción por piezas. Eso se presenta en 2001 como nanotecnología y las Universidades locales se pelean para conseguir becarios a tiempo completo que investiguen microscopía de efecto túnel con cobalto, una de las técnicas de trabajo de las tecnologías nano. No quiero escribir sobre cine, ahí se me agolpan las ideas sugerentes de las películas de ficción científica interpolada y divulgación de imágenes reales fabricadas a través de técnicas informáticas. Por un lado el cine de ficción de los años treinta, cabalgando sobre las olas de los viajes espaciales, y por otro, por ejemplo, la serie de la Guerra de las Galaxias con su imaginativo software de trabajo impensable de digerir con las publicaciones de los años ochenta relativas a desarrollos de software de aplicación empresarial. Llegó el MS-DOS y el microcomputer cuando la fabricación de máquinas voladoras de los años treinta, como describo, del siglo XX se difundía en los sesenta y setenta, incluso con la copia del territorio cinematográfico íntegro desvelado en películas de aquellos años en remakes de los ochentas y noventas. Un ejemplo ilustra bastante la cuestión: la reedición de música de los ochenta tras veinte años en los dosmiles sin marca de reedición, como original. Pastoso cuando menos. Hace unas horas he estado navegando en intenet. La circuitería eléctrica del ordenador mostraba su jugosa versatilidad ante mi mirada entretenida, y he mezclado las sensaciones de mi cráneo con las imágenes y palabras de un programa de televisión que escrutaba las opciones y configuraciones posibles del mundo conocido a la vuelta de cien años desde la actualidad. Me he situado en un poblado de la Africa pobre con la imaginación durante unos minutos y he hecho una transformación, una homotecia, un epimorfismo con un probable futuro que ya se vive en ciertos lugares y ciudades donde aún no he estado. La realidad como proyección eléctrica de cerebros que interactúan y sitúan lugares comunes me ha parecido obvia. Ahí pues lugares comunes: esta habitación en sus generalidades de habitación, esa edificación en sus generalidades de edificación, esa calle, ese pueblo, esos lugares de trabajo y de esparcimiento, aquella belleza ondulante de jóvenes atrevidos, la otra suciedad de calles sin barrer, aquí la laboriosidad cerebral y craneal de perceptores humanos simples, máquinas alternas de placer y displacer, complejas interconexiones cerebrales que fabrican la inteligencia como rosquillas de fiesta, a centenares, a millones de seres inteligentes que confluyen en percibir un mundo-entorno similar con particularidades particulares que quedan para la contemplación solitaria, me ha parecido una ensoñación la realidad, al modo de Shakespeare, de Calderón o de Unamuno, con un dios amplio y grandioso que envuelve la vida como papel de regalo, y emparentadas con ellos seres humanos multitud de máquinas contextuales empecinadas en percibir lo diferente y clasificarlo y encapsularlo en informes y redacciones de datos relacionados e indexados para posterior cotejo e interpretación. Máquinas capaces de percibir como miles de estaciones meteorológicas el mundo circundante de una forma original por nueva y diferente de otras máquinas capaces de "ver" con ojos infrarrojos, con "ojos ultravioleta, con sensores de calor y temperatura, con bigotes de gato y vuelos de abeja una realidad que desborda la percepción humana concreta y simple participando a la especie humana de nuevos sentidos perceptuales que amplían las capacidades y los horizontes. Una fusión de perspectivas como lo fue la llegada del invento de la máquina de vapor y los viajes en avión cuando el siglo veinte estaba en pañales. La novedad que para mi presenta el siglo XXI la mido en código máquina recodificado en lenguajes de alto nivel que expresan la complejidad de los cerebros humanos ampliada con las novedosas inserciones de sensorreceptores no tan nuevos que ahora se integran en gafas, auriculares e imágenes digitalizadas, un dibujo nuevo de la realidad que suma complejidad y dificultades de comprensión y abarca un poco más la totalidad de lo existente cuando atraviesa barreras que no estaban pues pasaban desapercibidas y encuentra territorios diferentes donde hasta el momento presente estaba una recepción más burda de lo circunstancial de vivir y convivir. Un paso como significó el cubismo de Picasso o el simbolismo y expresionismo dadaístas. La lentitud con que trabaja el humano en la complejidad de sensibles que ahora podemos integrar en una obra, sea artística o técnica, se antoja exasperante ante la miríada de posibles opciones que se abren a la vastedad rápida y calculadora de una máquina pensante capaz de procesar por segundo diez, veinte sentidos de la realidad percibida integrados en un formato expositivo e interactivo donde la mezcla real-virtual engendra una nueva concepción de la palabra "real". Así la realidad descrita como compleja desde la mente innovadora que cautiva y globaliza entronca en una fusión horizóntica que dota a la palabra real de significación nueva y más dotada de contenidos de comprensión. La lingüisticidad se muestra minusválida y la expresividad adquiere significación más cargada que ayer, y necesitamos la ya no sólo necesaria capacidad de transporte de un coche, sino portabilidad del medio de transporte y otros instrumentos como equipaje de mano, bolso de herramientas perceptual, para sentirnos un poco más libres y dotados para la competitividad expresiva, el aporte cultural y el holismo conceptual del liberalismo-bienestar bien definido. Abordar la actuación es ahora estar dotado de esas herramientas, carecer de ellas una minusvalía funcional, las herramientas están en proceso de desarrollo y la tardanza de su disponibilidad lastra nuestra nueva conceptuación de nosotros mismos. Vivir eso como espacio virtual representa la minusvalía referida. Queremos traer a la cotidianidad el casco electrónico de la nueva percepción, alimentarnos de forma ecológica y sostenible desde un nivel de conocimientos que eleve a sustancia cotidiana la alimentación no como satisfacción de un placer sensitivo exquisito, sino como concepto de ampliación sensorial: oído más fino y regulable, vista más aguda, posicionamiento en el espacio más versátil, la esbeltez desde el punto de vista de la calidad sensorial, una construcción de la realidad más consciente y reflexiva, más completa y gozable en el disfrute y más analítica y certera en la investigación y la productividad. Atrás queda el tópico del ordenador pensante como ideal y se presenta ante todos el juego de complementos en el vestir intelectual, la ampliación sensorial a todo trapo. Actuar ya era un menú contextual además de la prehistórica actuación efervescente o espontánea, ahora la preparación del actor arrastra una nueva minusvalía que hemos de recortar y hacer desaparecer con urgencia. La secuencia abierta del actor sensible a contexto de repente y la inflación característica del conocimiento y sus productos técnicos agolpan a la multitud culta ante las puertas de un supermercado lleno de complementos del día cotidiano que está a punto de abrir sus puertas. El supermercado todopoderoso pronto empieza a dejar su rastro en el consumidor y el juguetón ordenador portátil comparte espacio con las gafas de realidad virtual, los juegos interactivos globales, el casco electrónico, el mp3, el teléfono móvil con videoconferencia, los nuevos alimentos, la cirugía plástica transformadora. ................................................................................................. Así las cosas, la inconsistencia divulgativa de los materiales expuestos trae a colación de nuevo el hambre en el mundo en conjunción con programas educativos que aportan una versión divulgativa del conocimiento científico que ha de ser escalonada, por fases, etapas o niveles, y quien esté en disposición de ánimo de aprender y tenga seguridad en un nivel puede abordar el nivel o etapa siguiente en complejidad y calidades en contenidos conceptuales y físicos-materiales. El despliegue de novedades está esparcido en el tejido de la red internet y ahí comienza el debate de la reducción de precios de venta a todos los públicos y el estar dispuesto a obtener del mercado laboral y social las ventajas de Nuestro trabajo comunitario en accesibilidad creciente para cualquier individuo o persona: instrucción y uso de las nuevas técnicas que he mencionado y partir de ellas como anclaje de la diversidad de conocimientos con que enriquecernos mutuamente. Los conocimientos del otro, y de la otra; por de pronto y desde hace unos veinte años contando desde los dosmiles son una riqueza que complementada con el regalo oportuno dan fe de los nuevos tiempos y de la infinitud creciente en riquezas que los miles de millones de habitantes del planeta están acumulando en sus pequeñas empresas. Esa productividad emergente es la sólida base de riquezas que ya están y estarán al alcance de todos y todas pronto. La realidad como proyección tiene los viejos contenidos y los nuevos que adquirimos según están disponibles y a precios razonables. El problema de la distribución de las riquezas pende igual hoy que ayer de los pesos relativos de las creencias. Formación acción es un lema que habilita y prosigue las competencias adquiridas, y beneficia a toda la población. Pero es bastante diferente oler un buen perfume y embriagarse con el delicioso olor que desprende sin saber del proceso que ha guiado su producción que encontrarse que para disfrutar de unas gotas de perfume ha sido necesario usar medio quilo de grasa de vaca, o medio quilo de grasa de cordero. Una creencia extendida es la que fundamenta el valor en la necesidad de forma que mientras haya necesidad y necesitados..., lo que es peor, un producto alimenticio tiene un valor, el hambre es el fundamento de la riqueza, así las cosas; pero ante eso está la creencia en que el valor lo dicta la utilidad, y la calidad o calidades de un valor emergen de una disponibilidad amplia de la cosa producida: así las cosas, no es valiosa la escritura porque existe, sino porque muchos y muchas podemos comunicarnos y exponer nuestras ideas y conceptos gracias a la existencia de la escritura. La promesa del valor no es el alto precio que alcanza una novedad, sino la futura gran disponibilidad del producto y su proceso de fabricación limpio y no agresivo, en caso contrario estamos ante un valor que inflaciona, contamina o es destructivo o agresivo con el medio. La vida no es el valor central en eso, sino la vida digna, ambas palabras, vida y digna, inseparables pues las minusvalías que lastra una vida arrastrada por la necesidad no dignifican el valor sino que lo hacen objeto de disputa y pelea, lo cual en muchas ocasiones acaba por destruir el valor y situar en estado de necesidad mayor. Así pues un valor que disfrutan muchos es un valor con mucho contenido, y un valor que disfrutan pocos es una promesa de valor y entanto que eso no es un valor aunque guarda en sí el germen, la semilla que un desarrollo circunstancial favorable dará ocasión a una espiga o a un campo de espigas cuyo valor será indudable para el panadero o el fabricante de cereales precocinados junto con un conjunto de materiales y complementos que necesita el proceso desde la germinación del trigo, por ejemplo, hasta la disponibilidad del pan en una mesa o del cuenco de cereales precocinados en un bol de desayuno multiplicado por miles o millones o miles de millones de veces esa disponibilidad. El valor es el desayuno disponible para todos y todas, lo contrario, la necesidad de desayuno, es fuente de inseguridad; el desayuno conseguido así con la mutua ayuda y trabajo de muchos es un valor a conservar y cuidar pues dignifica la inteligencia como capaz de obtener un resultado inteligente y comprensivo. Por la otra vía, la de la pelea, encontramos la muerte por doquier y esa valoración se fundamenta en ella, depende del asesino para producir su valor e incita a matar como fuente de valor, a la larga tenemos una guerra en el discurso, la seguridad que nace del miedo y el abuso, y vemos cómo la estrategia encaminada a la inflación del conocimiento apoyada en la muerte y el abuso forma las piedras de toque de eso que podemos llamar matadero universal en vez de planeta Tierra. Me entristece ver a un trabajador arreglar una calle entre una nube de arenilla y polvo tóxico durante horas tan ricamente que rechaza o no entiende o se avergüenza de ello, que no se pone una mascarilla para trabajar, que no hay tiendas en el centro donde comprar esas mascarillas, que el ayuntamiento se ciega con una flagrante irresponsabilidad que repercute en la salud del trabajador... eso va mal, no es menester que se le ponga en valor, no hay que pagarle más al trabajador: ¡se tiene que poner una mascarilla! ¡No hay tiendas en el centro para comprarla y regalársela! Volviendo al desayuno, hasta ahora se conocen unos setenta mil productos químicos y ¡sólo se ha evaluado la toxicidad de un 10% de ellos! y ese primer número ¡no deja de crecer! Decía Quino en uno de sus cómics de Mafalda que el hombre, la especie humana va aprendiendo a poner coto, límites a su libertad: de entrada para fabricar una sóla gota de perfume es necesario extraer del animal medio quilo de grasa, sea cordero, cerdo, vaca o de cualquier otra especie. El tipo de valor que aquí se propone opera quirúrgicamente al animal, le extrae la grasa, lo cierra y cose, y con esa grasa junto a los complementos materiales necesarios para fabricarlo fabrica el perfume, pero no destruye la vida del animal en el proceso, durante la fabricación. Las declaraciones de derechos son una herramienta para dignificar la vida en la Tierra, los protocolos de actuación ambiental son otra herramienta en el mismo sentido, las declaraciones de derechos de los animales operan con la misma intencionalidad: los conceptos están ahí, el valor existe pero con conceptos y Sin Operaciones Palpables, trasladando el diktum kantiano a la materialidad crasa, no hay valor. Es típico de cualquier valor estar bajo la influencia de otros valores. Así, cuando un valor está bajo la influencia de otros se da un proceso de inflación de unos valores respecto de otros y los pesos relativos de esos valores fluctúan bajo leyes de sensibilidad relativa de los públicos ante cada uno de ellos. El ejemplo del conocimiento es ilustrativo. El conocimiento que se pone en juego en una mesa de cafetería entre, pongamos cuatro hablantes, cuando uno o varios de ellos se exhalta y eleva el tono de voz, se engarza en un proceso inflacionista en el cual el hablar está más caro cuanta menos desenvoltura mútua se muestra y por ejemplo, uno de los hablantes insiste cada vez más exasperado o mediante ex abruptos en un punto sea resuelto o explícitado como descartable. La posición pasa de ser conversacional a inflacionista y la conversación toda está más cara que cuando la dinámica de turnos y cesiones de habla es fluida. Una anarquía conversacional fluida vale pero sólo cuando las partes convienen en ello a través de acotaciones espontáneas; cuando el caos no es prescrito y explícito la conversación se fractaliza, rompe en desvíos incoherentes entre sí. La comprensión, a cambio, muestra la dinámica deseada y el proceso inflacionista es reducido o nulo, y si los contenidos son abundantes y de alto valor para los intervinientes, se produce la satisfacción y la curiosidad, ambos ingredientes de los preparativos de otro encuentro. En tanto un trabajo oral, escrito, multimedia es atractivo, tiene público, el valor que contiene es evidente y quienes acceden a él se enriquecen; cuando se le pone un precio en cambio, el público potencial y real se encuentra bajo un proceso de inflación artificioso donde la accesibilidad al discurso no viene dada bajo los parámetros de un interés genuino sino bajo las disponibilidades económicas monetarias y billetarias de los públicos y en cuanto eso, entran elementos espúreos en la evaluación de la calidad del trabajo, a saber, esas disponibilidades y unos elementos publicitarios que quizás funcionan bajo los criterios de la venta en vez de los criterios de las calidades declaradas como interesantes por quien juzgaría cuando fuere gratuito el acceso al producto o trabajo. Además, si se inserta ya un mercado y una estructura publicitaria y de prestigio, las calidades del trabajo empiezan a estar mediadas con coartadas blindadas: sólo quienes disponen de un entorno de inflación bajo o nulo en el contexto de interés pueden elaborar unas calidades interesantes, quien por el contrario está bajo el influjo de un proceso inflacionista o peor, un proceso inflacionista distribuido encuentra un gran obstáculo al desarrollo de su tarea de adquirir competencias en el área de intereses modelo. Las motivaciones a que está expuesta la persona o máquina aprendiz determinan el contexto de aprendizaje y el entrenamiento se restringe al contexto. Un entrenamiento particular es diferente de otro y los resultados que se obtienen pasan por el tamiz de los conceptos subyacentes al terreno motivacional. Así un desvío amoral atípico es clásico y las correcciones que se le impongan desde una posición perspectivista influyente serán oportunas, pero en contextos típicamente amorales esas correcciones no serán oportunas y es por eso que el aprendizaje lastrará eso como minusvalía implícita. Cuando esa minusvalía adquiere un peso evidente las derivaciones del "juego de aprender" desarrollan la minusvalía y emergen en la trama relacional fallas coherentes con el supuesto previo. La influencia de una anomalía salvaje así lastra el sistema y desobedece los más elementales criterios de calidad, Ahora bien, ¿qué es o cómo se cuantifica y cualifica esa ética? Pues evidente, en sus representantes, en los detractores que la denuncian, en cada juego del discurso que tiene lugar. Se juega "a los puntos" y las mayores puntuaciones las obtienen los grupos que mejor codifican, aprenden, abren y desarrollan, cierran cada juego con contenidos interesantes y durante procesos de baja o nula inflación. ¡Un proceso con inflación negativa, por favor! El conocimiento gratuito. Hay elementos constantes que pueden ayudar porque pertenecen al canon estable de mínimos exigibles y elementos variables de diversas categorías que cierran la puntuación obtenible. El conocimiento de ambas partes de la puntuabilidad: respeto normal, expresividad. El incumplimiento: desaprovechar los elementos constantes que sugiere la norma, embotamiento emocional ingenuo. La trama está salpicada con falsos amigos que delatarán al instante las carencias del discurso, siempre mecanismos de provocación contra la normatividad por un lado e inflacionando ad hominem o a través de recursos implícitos las calidades expuestas. Todo elemento no codificable representa errores y cada error en el código se transmite al resultado parcial en tiempo real. La realimentación en cada punto es esencial a la durabilidad del éxito y automatismos regulados que habrá que desarticular después del proceso ponen un artificio arriesgado que provoca calidades inesperadas cuya advertencia redunda en beneficio de todos pero cuya no transparencia exige competencias previas. El dar con unos públicos instruidos da ventajas al calificador o calificadora, sólo cuando cada automatismo está bien construido y explicitado su procedimiento de construcción, en caso contrario reencontramos el problema en el comienzo, inflación del conocimiento por la vía de las definiciones implícitas .................. Tres formas diferentes de decir "no": lo contrario, lo distinto y lo contradistinto. Cuando se dice "no" para negar, se niega al otro en su particularidad, no es eso, no quiero eso, no me gustas, no te quiero, no tiene sentido, más bien lo contrario. En otras ocasiones lo que se niega es el contexto de la afirmación: no es por ahí, es por ese otro lado, no tienes razón, se trata de un argumento de derecho, no de derechos humanos, no es esa terapia la apropiada, sino aquella otra. Y una tercera forma de usar el "no" es negar el contexto y el marco general: no es un argumento filosófico, es más bien una afirmación con contenido científico-divulgativo y por cierto que más bien pobre en contenidos, no se trata de una teoría sino de una especulación fantasiosa, no se trata de un gran descubrimiento sino de EL gran descubrimiento de tu vida. Un último modo de usar "no" es en las preguntas que comienzan con ¿no es... que p? y ahí se trata de afirmar que p. Así pues negar lo concreto, negar el contexto además de lo concreto y negar lo concreto, el contexto y el marco general del discurso son formas separables de usar "no". Se puede añadir una negación bayesiana probabilística o borrosa que consistiría en negar aproximadamente una proposición o sentencia como en Probablemente no lloverá hoy, pues se ven algunos claros en el cielo. Se me ocurre un uso más de "no" y es el de "inseguridad" o uso redundante en el que la compañía del otro es tachada de redundante y el "no" señala una inseguridad que se atribuye al discurso, respecto de la eficacia del dinero o los valores propios como fuentes de seguridad más sólidas. ............................. Llegados a este punto voy a hacer una incursión en la psiquiatría: Conozco a una mujer que en cierta ocasión de su vida un psiquiatra tras un tratamiento de unos meses intentó obligarla a ponerse determinada inyección y ella no quiso. Podemos suponer que se hartó de ser tratada de determinada forma y consideró que no estaba enferma y así rechazó, amparándose en la legislación de derechos de un paciente, un tratamiento sugerido. La mujer estaba en un entorno fuertemente seguidor de las indicaciones médicas y tuvo que habérselas con su marido, con sus amistades, con otros médicos de su entorno conocido y se separó del marido dejando un hijo de quince años a su cargo y vendió una casa de 200000 euros. Tan hastiada queda que se va a vivir a un hotel y ahora sí, deprimida, pues ha perdido su matrimonio, su hijo y sus amistades, se libera de su enfado. Lo que quiero resaltar es que la mujer deprimida no acude al médico, al estamento médico, sino que es el estamento médico y la coerción social que la atrapa lo que subyace a su estado depresivo y sólo liberándose de ambos se siente libre, si bien vuelve a una depresión ocasionada por la Verdad que encuentra, está sola tras defenderse de una pretendida mejora de su salud que encubría un abuso médico manifiesto por un lado y la deshonrosa materia de la sumisión social general al estamento médico que encontró en su entorno. ................................ Hoy ha llegado mi hermana a las dos de la madrugada llorando con que su novio la ha dejado. Joder, es que eso tenía que pasar, si conozco a alguien es a mi hermana, y conozco perfectamente su tipo: trata a los hombres, y en particular a su novio como un pedazo de carne recién salido del frigorífico, no sabe tratarlo, se lo carga cada vez que le habla. Me imagino lo que tiene que estar pasando ese chaval, el angustioso momento de charla con ella cada vez que hablan, y el abrupto corte de conversación con que ella le obsequia cada día; y es que así no se puede, yo tuve una novia que se quedaba amistosamente con pequeños detalles que me pertenecían y a los que yo tenía un aprecio inusual. Yo le contaba que tal objeto era especiamente querido para mi y al cabo de unos días, voilá, me desaparecía el objeto y no lo volvía a ver. Me pasó con una fotografía mía de cuando tenía cinco años, mi tierna infancia, y con un cierre de collar en forma de "S" que me regaló una dependienta de una tienda hace años, y con una película, en fin, que las mujeres no son lo que uno espera de ellas en ocasiones, sino animales con deseos oscuros e indescifrables, a ver, ¿para qué quería ella el cierre en forma de "S"? ¿Acaso era un collar? ¿Tenía algún valor para ella? No, pues así están las cosas; menos mal que no pudo llevarse con ella recuerdos preciosos de mi vida porque juro por mis huesos que se los hubiera apropiado sin compasión alguna. Me ocurre que no tengo riquezas materiales actualmente, ni muchas ni pocas, y que me estoy haciendo prudente, lo que estará pasando a gentes con cierto capital o algunas riquezas me lo temo. Ahí está ella en la habitación contigua con el llanto en los ojos y la conmiseración de mi otra hermana, pronto estarán ajustándoles las cuentas a todo el género masculino y por cierto que mañana a mí me tocará una parte en el reparto. ....................................... Las codiciadas becas universitarias suelen ser objeto de duras miradas y ásperas conversaciones durante los años universitarios. Hay un grupo de entendidos, como en todas las materias, que se llevan las becas económicas como por magia cada año. Les he mirado y oído durante años, y no me parecen especialmente inteligentes o avezados en la resolución de problemas sociales, esos son los de las becas de curso. Y es materialmente, y digo materialmente, no espiritualmente, imposible acceder a esas becas, porque mis padres nunca fueron de clase media y siempre hubo que hacer malabarismos para llegar a final de mes, y yo nunca tuve una de esas becas, porque teníamos demasiado dinero, eso dijeron los gestores de la Universidad, demasiado dinero, pasta, guita, parné, cifra. Y la otra historia son las becas de expediente, por alguna extraña razón siempre se las llevan quienes pueden pagarse unas clases particulares durante la carrera y los hijos e hijas de los profesores universitarios. La primera explicación que se me ocurrió fue que los padres fabricaban un cierto contexto que les facilitaba las cosas a los hijos, pues sigue siendo así. Otra explicación es la de que los profesores compran el cerebro de esos estudiantes y nos los roban a los demás estudiantes, pues aquéllos acaban por estar ocho y diez horas ocupados y no hay forma humana de salir a tomar algo o tener una buena charla sobre cualquier tema con ellos: están demasiado asustados con la posibilidad de que al año siguiente les cierren el grifo y minimizan su vida social de tal forma que realmente se vuelven asociales, pierden cualquier atisbo de interés en sus semejantes si no estás en el mismo grupo de investigación que ellos. Alarmante. Alarmante y sectario. A eso. He estado leyendo, y ha salido a colación el experimento de Millikan para determinar la masa del electrón en el siglo XIX. Resulta que según cuenta un autor (Mentiras de la ciencia) cuyo libro está agotado y sólo es posible encontrar en las bibliotecas Universitarias, el experimento que realizó Millikan, un becario sobresaliente al que hay que añadir al número de los becarios simpáticos: todos los becarios y becarias son simpáticos pues tienen dinero, Millikan estaba realizando su experiencia y no le salían las cuentas, parece que lo comentó en el laboratorio y uno de sus compañeros para hacerse un poco más simpático cambió de un rociador que intervenía en el experimento agua por aceite. Así funcionó, y los datos le cuadraron al amigo Millikan, con el rociador lleno de aceite en vez de agua. Simpático y curioso. En un orden de cosas similar los blogs de internet parecían algo interesante cuando se empezó a hablar de ellos ¡ hasta que me enteré que los profesores de algunas facultades exigían al alumnado realizar un blog, escribir un blog para la asignatura!. Ahí se acabó el invento para mí, sigo con mi tablón de noticias al margen de la búsqueda de beneficio directo. Por eso muchos blogs carecen de inventiva y humor y parecen más bien noticias de un diario local (hay excepciones). No me hizo la menor gracia. Cuando un espacio libre se convierte en la herramienta de una mano negra "jefe" o "profesor,-a" que dirige y censura, realmente autocensura las opiniones o el alcance de la mano libre para escribir, cuando mucha gente que Nunca en su vida se planteó la interesante opción de escribir un libro o leerlo escribe para hacerse un hueco en la sociedad del esclavo del esclavo, cuando escribir no es un acto de libertad sino una herramienta del poder y cuando escribir responde a la fe en que otro opinará favorablemente de lo que escribes, cuando escribir es una ratonera en vez de un campo verde con madrigueras desperdigadas aquí y allá, algunos vemos la fuerza de los soldados del Imperio en vez de ver la Resistencia de la princesa Leia o un precioso ratón que asoma de una biblioteca para dejar un rastro visual de su belleza y esplendor a la Naturaleza. El escritor es un hongo o seta alucinógena que siembran algunos especímenes con curiosidad altanera e independiente. En serio, un amigo que sabe más que uno y que le enseña es una gran suerte. He estado leyendo, digo, al amigo Penrose, Roger Penrose, un matemático anglófono que explica en su libro La nueva mente del emperador la relevancia de la física cuántica en la vida diaria; la asocia con la bioquímica, la física atómica, la cosmología, y en menor medida con las interacciones macroscópicas, pues parece haber incongruencias cuando se trata de la gravedad terrestre en relación con los humanos. Penrose explica con una claridad diáfana lo que en diez libros acreditados sobre la materia no he podido leer: El código binario que se emplea en informática, ordenadores, es un código binario expandido, así se llama, donde el uno va seguido de un cero y significa uno, el uno uno seguido de un cero tiene un significado "segundo", el uno-uno-uno seguido de un cero tiene un significado "tercero", y así a una frecuencia de reloj determinada, un número de pulsos consecutivos, o sea un tiempo o fracción de tiempo detallados, hacen funcionar una señal detallada. Si el tiempo o fracción desemboca en uno de pongamos doscientos modos de señal diferentes eso apunta que podemos hacer doscientas cosas diferentes con la señal, y estamos hablando de miles de señales fraccionadas diferentes, por lo tanto de miles de cosas diferentes capa sobre capa que podemos hacer con la señal, desde darle luminosidad a una fracción de una pantalla, como en la escritura con un editor de texto o en un gráfico cualsea, a implementar una función de onda recursiva, que podemos repetir o a la que podemos llamar durante cierto programa, un porgrama que no es sino una combinación de señales fraccionadas o multiplicadas que entrañan otras fracciones de señal o señales eléctricas unas tras otras a la velocidad de la luz, 300 000 km. / s. Eso da de sí miles y miles de procesos pequeños en un segundo, cientos de procesos de señal de mediano tamaño en un segundo, decenas de procesos grandes en un segundo, y creo que me quedo corto. Un ejemplo servirá: tenemos un edificio de una gran corporación, Texas Instruments puede servir, y en el edificio hay miles de interruptores de la luz. Pues a las ocho de la mañana empiezan a encenderse muchos interruptores según llega el personal menos cualificado. Más tarde se encienden los interruptores de los mandos intermedios, y aún más tarde se encienden los interruptores de los subdirectores, y algunos días se enciende el interruptor del despacho del director general, que implica que se enciende el interruptor del despacho de su secretaria. A las ocho de la tarde se apagan los últimos interruptores y sólo quedan los de la vigilancia nocturna. ¿Quién ha puesto en marcha el proceso? Se puede decir que el director general, y su presencia activa arbitrariamente y bajo sus criterios qué departamento tiene más personal de vacaciones, y por lo tanto cuál está más activo o menos activo durante una semana cualquiera. Una analogía puede ser que el usuario de un ordenador activa las señales que desea para realizar una tarea o cualquier otra en su máquina de señales eléctricas a la velocidad de la luz. Las comunicaciones son un territorio separable en la Informática, la señal se emite a través de un dispositivo módem vía satélite o vía línea telefónica hacia un receptor módem que recibe esas señales fraccionadas y las distribuye en el aparato de un segundo usuario que o bien las pide o bien está "a la escucha". De esa forma Todos somos hertzioaficionados, desde el más primitivo de los seres vivos hasta el más eléctrico de los androides tenemos la habilidad de procesar frecuencias hertzianas de una forma o de otra. .................................................... Me asomo a la ventana y ahí lo tienes, un tipo vestido de Verde borracho como una cuba al lado de una chica rubia que se sube a un coche con ella y se van sin apenas discutir sobre ello. A cualquiera le dices que no fume. Hace semanas que no salgo de la habitación si no es para hacer un recado. Me voy al bar de la esquina. ..................................................... Leyes. Hace algo más de medio año los legisladores de este trozo de tierra más o menos conocido que llamamos España han lanzado a la calle una ley que cubre los matrimonios homosexuales y les da cabida en el amparo legislativo, normalizando una cuestión que afectaba a un no muy numeroso aunque sí normal como otros grupo de ciudadanos y ciudadanas. Y me gustó esa ley, aunque aún no estoy demasiado ni poco leído en legislación ciudadana. Otras dos leyes que me han interesado últimamente son la ley de derechos del paciente (14-XI-2002), una ley que se escribe sobre otra de 1986 que pareció peor, y la ley restrictiva respecto del tabaco (XII-2005). Ambas leyes amparan la salud y el buen criterio respecto de abusos médicos por un lado y respecto de los perjuicios que el tabaco causa. Al lado de eso está el ejemplo que voy a poner. El tejido plástico Gore-tex sirve para fabricar impermeables y otras prendas en las que la característica impermeable sea deseable. Y al darte un paseo a través de las calles y tiendas del pueblo encuentras multitud de apoyo de la marca Gore-tex a calcetines, jerseys, calzado e incluso podrás encontrar gafas de sol acreditadas con Gore-tex, eso sin terciar en casos de copia más o menos legítima o ilegítima. El Gore-tex es un producto que conocí en el calzado, y alguien afirmaba en su feria particular que aquel calzado tenía Gore-tex a voz de convencedor y divulgador de una gran característica. Lo cierto es que me han regalado últimamente un par de calzado Gore-tex con agujeros para transpiración del pie, ¡voilá! Cosa nunca vista, pues el Gore-tex no necesita ser diseñado con agujeros pues el pie no va a transpirar sino es sudor propio de un pie. Y sin agujeros habría sido un buen par de calzado, pero con agujeros el agua de lluvia entrará sin tregua al abrigo y protección que da el calzado. Las leyes prometen ser de obligado cumplimiento, y el calzado de Gore-tex a causa de un diseño capcioso moja. Al grano: la mecánica cuántica predice aplicada a fenómenos visibles la existencia de un ente, el gravitón cuántico, que bien manejado podría traer a estos lugareños como yo el fenómeno de aparatos voladores cuya velocidad sería regulable sin arrojar tanta pérdida energética como las actuales máquinas voladoras, si bien un avión eléctrico es una ventaja inesperada de la infraestructura de la potencia eléctrica, el uso de artefactos en los que la gravedad sea desendiosada alberga una gran y exitosa cumbre para los pueblos que posean la tecnología desde su desarrollo elemental a las precisiones de los artefactos concretos. Las leyes de la física y de la química permiten encontrar que al albergar en los proyectos de nanotecnología una confianza propia de investigador, permiten albergar la duda ante la diosa gravedad y aferrarse a la sustantiva creencia de a un lado un control efectivo de las fuerzas gravitatorias y más cerca al parecer, desarrollar construcciónes de átomos desde los más pequeñuelos a otros de mayor tamaño, que sean arbitrarias en cuanto a la estructura cristalina y funcionen esas construcciones como compuestos de ladrillos-átomo, o piezas-átomo cuyas propiedades son evidentes si se lee del tema en Internet, por ejemplo, o se considera un mini mundo en una cuchara con la complejidad de una ciudad actual. No andamos demasiado lejos de eso pues reciben esos proyectos la confianza y estima de gobiernos que han fabricado leyes como la de apoyo remunerado a una persona sola para un cuidador, ley de dependencia, que está en nuestros intereses por la razón nada desestimable que da el pensar en accidentados laborales o deportivos, cuando no en imprudencias mal medidas. La ciencia nos acerca en forma de proyecto tangible la opción de apoyo extra, al cambio desde la materia jurídica. Otra cuestión en leyes científicas es la imaginada y ya terciada de dirigir el desarrollo de criaturas minúsculas, del tamaño y complejidad de las bacterias, hacia producciones y características deseables en una bacteria. Es pertienente mencionar que nuestras educaciones convencionalistas nos han tratado a muchos con exigencias de conducta y valores que hemos llegado a apreciar y medir con sentido de la responsabilidad y de la ética. Estas ventajas me permiten a mí y a muchos reconocer en la idea llegada de manejar materia amorfa líquida para fabricar tejido vivo y con un genoma determinable un esbozo de unas técnicas que me son lejanas y quiero otra vez para los lugareños de estos rincones.Como muchos. Estando como está el Universo injertado de maravillas que me sorprenden no dudo en acordarme de aquellas maravillas que no ven mis ojos ni sienten mis sentidos más primeros, cabalmente están en mi imaginación y son técnicas tan apreciables como el fuego artificialmente reproducido o la más exquisita de las viandas. Variar en mi título acerca de las intermitencias de la muerte e insistir yo en la necesidad del respeto mútuo me lleva, así, a dotar en mi imaginación de manos a las vacas, modificar su osamenta y habilitarles la posición erecta, abordar la educación que merecen y reconocer en las imágenes de La Guerra de las Galaxias un semejante ser capaz de explicarse y explicar con una profunda y elemental agudeza. Una idea que premia la educación del otro y su consciencia proyectada a la realidad merece esa atención que desea cualquiera. Me lleno la boca de palabras de elogio para quienes desarrollan estrategias educativas con animales, cuánto más complejo puede ser educar a una hormiga adoptando su tamaño o explorar las culturas de todos esos insectos que pueblan parajes ignorados. ¡Qué literatura la de Voltaire! escribía de nanoscopia para el Micromegas de Sirio, que medía quince mil toesas (30000 metros) y se aferraba a su afinidad hacia los animales, aún los pequeñuelos. Las imaginaciones de Voltaire son un deseo de sorprender que rebasa en inteligencia artística a las religiones, el gancho que tienen las religiones se basa en la simplicidad de creer en lo que no hay y ponerle un nombre y formas visibles, como en el argumento de las maravillas de la naturaleza o en el argumento de la creación inteligente del mundo por un Dios, pero la ciencia genética muestra en el genoma de cualquier ser humano infinidad de muestras que destrozan la pretendida sabiduría del creador pretendido. El genoma de los humanos por ejempo está infestado de repeticiones sin valor útil, de genomas de bacterias interpolados que se fundieron al genoma humano en una infección previa, de genomas de virus con el mismo origen, y en un genoma plagado de trozos que ensucian la inteligencia limpia del diseño pretendido no hay inteligencia alguna, sólo el azar y la evolución selectiva y adaptativa ofrecen una explicación razonable del ser de las cosas así( Darwin, El origen de las especies). En línea con el descarte de las religiones el cine menos original, el más estaría en línea con la literatura de Voltaire, por ejemplo, digo, el cine menos original expone lo que podemos denominar un politeísmo de ídolos que nadan en la abundancia de valores y bienes, de osadía o inteligencia, de belleza canónica o sensual, aventureros, moralistas, sabios de toda índole, con la pretensión sóla de educar un poco o entretener; cuando el pueblo endiosa el cuento religioso, cuando el pueblo endiosa el cine poco original, sin ideas atractivas, con la vestidura del mito, estamos ante un pseudo politeísmo de ídolos que no pasa de ser eso. El cine original bebe de la ciencia, de las ciencias, de todas ellas, de las costumbres, de la fantasía originalísima del ser humano, y eso da mucho de sí, para las creencias y para los materiales de la filosofía, capaz como se sabe, de originar ciencias. Ahí es donde el cine es fecundo, en la tarea del filósofo de clasificar fantasía, ideas bonitas, ideas retadoras, ideas grandes y pequeñas, retorcidas y raraz que serpentean, ideas Guadiana que desaparecen bajo la literatura y reaparecen con el estudio erudito, el cine canaliza ideas en bosquejo a ideas coloristas, ideas en germen las transforma en proyectos desarrollados, interpola secuencias pseudocientíficas anticipadoras, como en la literatura de Julio Verne, en el cine tenemos como en la literatura y la ilustración un caudal cultural de gran calado. En las ciencias particulares la fantasía está acotada, fronterizada, delimitada, medida, contastada, pesada, cuantificada, cualificada, diseccionada, experimentada, la fantasía está domeñada y dominada, su salvaje caudal sexual, atlético, social, mistérico y liberador está constreñido por los límites que impone lo técnico, lo demostrable y lo fabricable y construible. Las ingenierías y las limitaciones técnicas del hacer humano están en el terreno bestial del encuentro incandescente y explosivo de fantasía y dominio técnico y científico. ¿Y si la caja china Searle la extendemos al cine? ¿Y si los actores que no conocemos son androides que ejecutan exactamente un rol funcional sin entender nada de lo que hacen al modo de los camareros de la caja china de traducción de Searle? eso no quita que no sean inteligentes esos androides, como los camareros de Searle, pero hay algo de turbador en la metáfora, es la salvajidad del encuentro entre imaginación y cotidianidad desencontrados: la filosofía está siempre en esos cautivadores límites. ................................................................. Extraterrestres. No hay extraterrestres, hay extraterrestres. En la película Contact se nos dice, hay millones de galaxias, si de ellas solo una por millón contiene vida de cualquier tipo o clase, y si de estas últimas una de cada millón contiene vida inteligente de cualquier clase, y si de estas últimas una de cada millón contiene vida humana, más o menos, tenemos millones de planetas con vida humana en el Universo. Luego, por mera estadística y probabilidad basada en observaciones de telescopios electrónicos dentro de la gama de microcopios electrónicos de largo alcance que ofrecen los fabricantes, tenemos vida inteligente y humana para rato en el Universo. Ahora, al igual que en los primeros tiempos del ser humano, tal y como describe Rousseau en su Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres, lo difícil parece ser que nos encontremos y coincidamos a hacernos amigos. Grandes obras de la humanidad parecen al ingenuo obra de extraterrestres y si bien es cierto que la creencia va siempre por delante de la contrastación empírica, las pirámides se hicieron con palancas, con geómetras y rampas de tierra, igual que las catedrales, el cine tecnológico se basa en ciencia de programación informática orientada al ámbito, en trucos clásicos de magia e ilusionismo, en técnicas de animación y efectos digitales y de más. Los grandes edificios del siglo XIX y XX y las obras de ingeniería e infraestructuras eléctricas, de ferrocarril, los grandes trasatlánticos, los aviones, los satélites, un mero libro son producto del trabajo y el encuentro de seres humanos que se han asociado en las tareas y las han llevado a término con éxito. Hasta los clubes de fúlbol y baloncesto son producto del tiempo y haceres humanos, ja. La arqueología nos presenta hombres del neandertal, cromagnon, homo sapiens, homo sapiens sapiens, homo floriensis... varias especies de homo- que han vivido, algunas de ellas coetáneas, sobre la superficie del planeta Tierra, pero la visión de mundo que podía tener un griego clásico, en la cuna de la civilización escrita y técnica que conocemos, la nuestra, la humana de este terruño o planeta, su visión era de una tierra alrededor del Mediterráneo, con un mapa tosco de los límites del Mar, y noticias extrañas acerca de parajes desconocidos, ignotos, donde se hablaban otras lenguas y las gentes aspectaban otras fisionomías. Eso mezclado con dosis de ciencia y técnica notables para la época: la navegación, la arquitectura, la escultura, la política, la geometría, la física, la astronomía o cosmología, el comercio, la incipiente literatura y educación escolar; el politeísmo, y todas las deficiencias que nosotros descartamos en la medida en que podemos. Era un mundo que se nos antoja pequeño aún con toda su complejidad, pero algunos de sus misterios abundan en el actual mundo planetario y Universal: hace años conocí a un chaval, Roberto, que fumaba porros. Sus amigos decían que estaba loco, que atacaba con machetes a los coches del pueblo, y que acabaría mal. El chaval siguió su vida y pasaron los años, estudió una parte de una carrera y se le murió el padre, pues ¡adivina!, dijeron sus amigos que él había matado a su padre, por los porros, y que acabaría mal. Mi amigo, Roberto, tuvo la desgracia de separarse de su padre contra su voluntad, y muchos médicos dijeron que acabará mal, que es peligroso. Y es un tipo estupendo, inquieto, curioso, estudioso, cachondo con sus conocidos, divertido. Pero eso, eso... a eso hay que quitarle importancia, idiotas siempre ha habido, la palabra es de origen griego, claro, y Roberto no es idiota, ni griego, es un tipo normal. Los parientes de Roberto en el pueblo eran temidos y respetados, porque pertenece a una familia media, y de esas no hay muchas, la mayoría no hacen media, pasa como con los calcetines, si no los remiendas tienes que comprar nuevos cada seis meses, y el dinero hay que estirarlo. Los amigos son siempre especiales, porque son amigos. La experiencia social invasiva presenta el reto individual de ser social concienzudamente, de forma no invasiva. Aquellos que son sociales de forma invasiva se parecen a conocidos de Roberto y míos que decían a los cuatro vientos que atacaba con machetes a los coches, que había matado a su padre, y otras barbaridades que algunos médicos corroboraban sin control y con afán de notoriedad, sin sentido de la profesionalidad o de la ética del trabajo algunos. Así pues, "filosofías" = "materiales básicos para una conciencia y para una ciencia o ingeniería o arquitectura del conocimiento. Creencias a contraste y datos-cosa"
03/05/2006 16:18 cesar d. castro porto #. Social

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